Navidad en Noruega

Mi primera Navidad lejos de casa

Desde que supe que venía a estudiar mi Master a Barcelona pensé que pasaría Navidad y Año Nuevo en esta ciudad inclusive quedé con un amigo en pasarlo aquí y llorar juntos en Noche Buena extrañando a nuestras familias pero como se enamoró y planeó su Eurotrip durante esas fechas, la idea quedó solo en idea, igual yo feliz por ellos porque ambos son muy amigos míos.

Sin embargo; una amiga peruana que vive en Noruega hace casi 25 años me volvió a invitar ni bien se enteró que venía a España a estudiar, para que conozca Noruega y pase Navidad con ella (la primera vez que lo hizo fue cuando viajé en el 2017 pero por tiempos no pude llegar y nos encontramos en Amsterdam).

La idea me pareció genial desde un inicio y ese pasaje se compró en el mes de junio antes de viajar a Barcelona y por ello el precio salió económico a lo que hubiera sido comprarlo cerca de fiestas.

Este viaje lo sentía súper lejano pues primero tenía que pasar al menos dos meses en esta ciudad a la que siendo sincera ya siento mi hogar, pero el día llegó.

¡Nos vamos a Noruega!

Terminé el primer módulo de clases de mi Master dos días antes de Navidad y una parte de mi clase volvía a su país (solo los que viven en Europa, los latinoamericanos no por lo lejos y caro del pasaje), otros como yo aprovechamos en conocer un poco más este continente y así viajé el domingo 23 de diciembre muy temprano haciendo escala en Amsterdam para luego llegar a la ciudad de Stavanger en Noruega.

Debo mencionar que este iba a ser mi primer invierno de verdad (porque aunque en Barcelona sentí mucho frío, no se compara con nada al frío del norte europeo), eso me emocionaba así que me fui con calentador debajo del jean, botas largas, dos casacas, bufanda, gorrito y guantes. (Amigos peruanos en Lima NO hace frío, lo siento pero es la verdad #TeníaQueDecirlo)

Nelly, la amiga que les conté me estaba esperando en el Aeropuerto y la ciudad me recibió con -1 de temperatura, nos fuimos en bus hasta su casa y solo el camino de ida me fui enamorando de tan bonita ciudad, sin conocer aún sus lugares principales. Me instalé y sin pensarlo salimos a conocer, no quería perder ningún segundo de estas vacaciones a pesar del frío.

¿Y el frío?

Pero ¿saben qué? Ellos están preparados para ese tipo de clima, pues si estás con la ropa adecuada no la pasas mal, allá sí tuve que usar unas botas especiales que tienen la planta más alta para evitar el contacto con el frío del piso y así mantenerte caliente, las que llevé eran muy planas y fuera de bromas sí sentí la diferencia.

El primer día conocí el centro de Stavanger y como anochecía a las 4:30pm pude ver desde temprano la ciudad iluminada por Navidad y fue realmente hermoso ¡Me emocioné siñorsh!

¡Navidad en Stavanger!

Y ya que hablamos de esta fecha, la noche del 24 mi amiga, su hijo y yo fuimos a cenar a la casa de una de sus mejores amigas, la familia era noruega — chilena y a diferencia de Perú, ellos cenaban a las 8pm e intercambiaban los regalos hasta máximo las 11pm y luego cada uno a su casa.

Debo contarles que la comida estuvo más que deliciosa, el cheff era chileno y uffff (Fidel si lees esto, cocinas DELICIOSO), no solo hubo pavo, sino también chancho y cordero (plato típico de Noruega llamado Pinnekjøtt) , más las diferentes ensaladas, riquísimo y para no conocerme me trataron muy bien, me sentí en casa a pesar de la distancia y del idioma (algunas cosas en noruego ni entendía pero yo me reía porque el contexto me ayudaba a entender).

Por otro lado, también me gustó vivir una experiencia así con una familia tan grande (tíos, hijos, nietos, sobrinos, etc.) pues la mía con las justas y llegamos a ser 6 creo y contando a Peluza (mi perrita).

Además fue mi oportunidad para practicar mi inglés (el cuál me di cuenta que no estaba en su nivel más alto sino intermedio), la mitad de la familia hablaba en noruego y/o inglés y como yo en noruego hasta ese momento solo sabía decir “Gud Jul” (Feliz Navidad), no me quedó otra que poner en práctica mi inglés aprendido en el ICPNA pero me defendí.

A las 11pm y luego de la cena y los vinitos, nos fuimos a casa y me quedé pensando ¿qué ya? ¿Y las 12? ¿Y mi chispita mariposa?, allá amigos no tienen nuestras costumbres pero la pasé muy bien. Sin embargo, esperé las 12 para saludar a mi familia así la diferencia horaria haya hecho que los salude con 6 horas de anticipación, no podía irme a dormir sin hacerlo. Lo bueno es que a mi despertar, en Perú ya eran las 12 y leer tantos mensajes de Feliz Navidad peruana me hicieron sentir que estábamos cerca.

Creo que muchas personas te pueden contar su experiencia de pasar Fiestas lejos de casa o en este caso lejos de tu familia y en otro país pero hasta que no lo vives no lo entiendes y si bien no lloré porque me sentí rodeada de gente y cosas bonitas extrañé mucho pero aprendes cosas nuevas y eso hace que todo esto tenga un gran valor porque recuerden que “Sin anécdotas no hay historias” (patentaré algún día esa frase).

Fuegos Artificiales

Por otro lado, me llamó mucho la atención el uso de fuegos artificiales, ojo que solo estaban permitido reventarlos en ciertas partes de la ciudad y hasta ahí no había visto la venta increíble que se realiza de estos y todo lo que conlleva pues hasta los perritos tienen derecho a tener protectores de ruido, me pareció genial pero eso y más detalles sobre mi segundo Año Nuevo en otro país, los contaré en un siguiente post.

Si también han pasado Navidad lejos de su país cuéntenme donde fue y cómo lo vivieron en los comentarios… Hasta un próximo post.

P.d Este post se lo dedico a mi gran amiga Nelly, si lees esto no solo te quiero mucho sino te admiro, me enseñaste muchísimo en estos 12 días en Noruega y solo puedo desearte lo mejor.

Sígueme en Instagram: https://www.instagram.com/la_portella/

Facebook: https://www.facebook.com/LaPortella/

Twitter: https://twitter.com/la_portella

2 Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *