Curiosidades de Barcelona

La primera vez que llegué a Barcelona vine como turista y no me fijé tanto en ciertas cosas que ahora viviendo en esta ciudad son mucho más cercanas a mi, por poder experimentarlas durante más tiempo, como por ejemplo:

El transporte público

Mis favoritos son el metro y bus, ambos lograron que no extrañe manejar (en Lima, manejé los últimos 3 años y me encantaba hacerlo). La línea 70 del bus es la que todos los viernes y sábados me lleva a clases (Universidad La Salle – Ramon Llul) desde que llegué, siendo Google Maps la aplicación que me ayudó a saber que este bus debía ser mi compañero fiel.

Lo genial es que la misma tarjeta que usas para el bus también te sirve para ir en Metro (mi segundo transporte favorito aquí) o Tranvía o en tren (siempre y cuando estés dentro de la misma zona, Barcelona ciudad es zona 1 y tanto mi universidad como yo vivimos ahí, así que todo bien). 

¿Saben? En el bus se oye una voz sensual en catalán que te avisa el nombre del próximo paradero para que puedas presionar el botón de “parada” y así el bus pare. Yo en un inicio pensé que sí o sí el bus paraba en cada paradero, aprendí que no el día que vi como mi bus pasaba de largo mi paradero conmigo adentro por no haber presionado el bendito botón.

Además, hay opciones de transportarte en bicicleta o scooter por toda la ciudad, debo admitir que hace poco probé la segunda y me encantó. Ambas tienen un sistema diferente pero al alcance de todos pues pagas una membresía anual y listo. No estoy muy familiarizada con ese servicio pues no lo uso a diario pero eso no evita que lo vea cuando salgo a la calle.

Palabras típicas

La vez pasada salí con dos amigas del Master (Sarah De Brasil y Virginia de Venezuela respectivamente) después de clases y nos unió mucho hablar sobre lo que nos había llamado más la atención en su momento de Barcelona y recordé que en Perú cada que un chibolo desubicado me llamaba “señora” (seguro por error o por karma por haber llamado así a muchas jóvenes en sus finales 20 y tempranos 30 cuando era niña) antes me traumaba un poco.

Sin embargo; aquí no eres señora, aquí eres “tía” o “tío” para todo, sobre todo si hay confianza y eso entre nos, no me molesta. Al contrario, ya me acostumbré pero aún no como para decirlo, el dejo de Barcelona es muy agradable y cool pero sigo hablando como cuando llegué.

Por otro lado, así no sepas hablar catalán o lo único que sepas es decir “Si us plau” (por favor) porque lo aprendiste viendo la serie Merlí, vas a terminar familiarizándote con ese idioma porque toda, toditita la ciudad está en catalán.

Cuando tienes que decir dónde vives no dices calle ni avenida, aquí son Carrer o Avinguda y así te pasará con el Municipio o Municipalidad pues aquí es Ajuntament de Barcelona. Y ya que hablamos del catalán, la palabra que sí he agregado a mi vocabulario diario es “Adeu”, porque aquí no te dicen ni chau, ni hasta luego (es probable que algunos sí) pero en mi caso, me he cruzado con varios catalanes y pues el “Adeu” es su modo de despedirse y me ha encantado. En las tiendas igual, al irme siempre digo “Gracias, adeu!” y ya.

Pisos en Barcelona

Por otro lado, al vivir en un piso (depa) compartido noté que se escucha todo, TODITO en los edificios o como les llaman aquí: fincas. Al inicio pensé que era cosa mía o que tal vez en mi edificio era así pero no, se los juro he escuchado de todo. Lo conversé con amigos del Master y me comentaron lo mismo.

 Así que ya sabes, se escucha todo, no hagas mucha bulla jeje. Hablando de vivienda, al menos en Perú nosotros contamos los pisos desde el primero ; sin embargo, aquí hay: los Bajos, Principal (Donde estaría la recepción), entrepiso y recién desde ahí se cuenta el primer piso que para nosotros sería un tercer piso. 

En mi caso, el depa donde vivo está en el entrepiso y no tengo roommate sino compi, compi de piso porque aquí les llaman así. Inclusive compañeros catalanes del Master nos han llamado compis y bueno… Aprendes y te acostumbras.

En Barcelona “no pasa nada”

Por último, dos cosas que también he notado y es que en Barcelona “no pasa nada”, esa frase la vas a escuchar hasta por las puras, porque es como nuestro “Todo bien” o “No te preocupes”, al igual que el “vale”, que sería un “está bien” porque “No pasa nada”. 

Además, me he dado cuenta que hace 3 meses dejé de decirle cell a mi Smartphone y ahora le digo móvil… en mi defensa debo decir que se me pegó después de llevar el curso de Optimización móvil en el Master… bueno a quién quiero engañar, aquí le llaman así y si vas a un lugar debes adaptarte ¿no?. 

Después de todo, a nadie le hace daño decir móvil al cell y debo confesar que se me ha escapado varias veces cuando he hablado con gente de Perú y se han burlado un poquito pero no pasa nada jaja. Nos leemos, hasta un próximo post. Adeu

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