Covid-19: Una relación a distancia en pleno Master y/o cuarentena

Si hace unos años me hubieran preguntado si me veía teniendo una relación a distancia, la respuesta hubiera sido: “NO”, “No hay forma”.

Estoy segura que tú también, al leer la pregunta, probablemente respondiste lo mismo pero una vez más, nunca sabemos que es lo que se viene y mejor muestra de ello es la cuarentena que estamos viviendo a nivel mundial por el Covid-19.

¿Te veías entonces así? Nadie.

Sin embargo, “Sin anécdotas no hay historias” y eso me pasó justamente antes de viajar a estudiar un Master por un año, me enamoré y 2 semanas antes de irme, Javi y yo decidimos seguir nuestra relación a distancia y meterle todas las ganas.

¿Cómo empezó esta historia? Si te perdiste ese post, aquí te lo dejo… “Me enamoré antes de viajar a estudiar un Master”.

¿Cómo sobrevives a una relación a distancia?

La verdad no hay un Manual, ni una regla que seguir, pero en base a mi experiencia les contaré qué nos ayudó a nosotros a poder sobrevivir estos casi 11 meses lejos.

Y es verdad… no hay un manual.
  • Para empezar, el mejor consejo que me dieron en Barcelona fue “No pidas o recibas consejos de personas que no hayan pasado por una relación a distancia o no hayan tenido éxito haciéndolo porque solo te compartirán sus miedos o esa mala experiencia. Lo mejor será que alguien que sí lo haya vivido y lo haya logrado te cuente cómo lo hizo”. Y eso hice. (Gracias Fio)

Recuerdo que hablé con una amiga, Flavia (todo por Twitter) y me contó que estuvo 3 años a distancia, TRES, y me dijo que no era fácil pero había que echarle muchas ganas por ambas partes, porque este era un trabajo en equipo y esa respuesta me gustó y le agradecí por ello. (Gracias Flavia)

La tecnología Une

Para esto las videollamadas, se habían vuelto parte de nuestro día a día desde que llegué a Barcelona, pues así, cuando Javi regresaba de trabajar (6pm) y yo una hora antes de dormir (medianoche) nos juntábamos virtualmente para contarnos que tal nos había ido, ahora entiendo mis ojeras jeje.

Para esto durante el día, cuando salía a conocer la ciudad o a estudiar le mandaba fotos de los lugares que iba conociendo y le compartía si veía algo especial o que me gustara mucho, obviamente él me respondía 6 o 7 horas después y viceversa.

7 horas de diferencia tienen su lado bueno

Tú dirás ¿Cuál? Son 7 horas y 6 en verano menos mal peeero cuando estás en un momento así, hay que aprender a verle el lado bueno a las cosas… Por ejemplo, como yo me levantaba 6 horas antes, cuando estaba en el trabajo o a mi hora de almuerzo lo llamaba para despertar, me volví su alarma / despertador.

Cada uno fue alarma del otro cuando se pudo…

Y alguna vez, como yo estudiaba los sábados, él se volvió mi alarma para que yo pueda ir a clases, ya que tenía que estudiar a las 9 de la madrugada pero debía lenvatarme a las 7, ahí Javi a sus 11 de la noche me llamaba para que no me quedara dormida.

Ahora que lo recuerdo, sonrío y digo oe “Sobrevivimos” y me alegra que haya sido así.

¿Alguna vez coincidieron?

¡Claro que sí! Y ahí debo admitir que haber podido salir a una reunión o alguna fiesta tanto en Lima como en Barcelona nos ayudó, porque al estar más tiempo despiertos podíamos compartir más.

Recuerdo que una vez Javi estaba de fiesta en un tono Naintis (fiesta con música 90s) y me mandaba audios cuando sonaba alguna canción que me gustara mucho como “De Sol a Sol” de Salserin por ejemplo, jeje sí me encanta, siempre la bailo y con la verdadera coreografía ah! (Perdón me distraje)…

Y yo ese día (su madrugada) corría la carrera 10K de Barcelona, por ende tuve que madrugar y él me despertó para que no llegara tarde, él me contaba su fiesta y yo le contaba como iba la maratón, salvo la hora y media que me demoré corriendo.

Aquella vez estuvimos despiertos al mismo tiempo, claro él de juerga y yo corriendo pero ¡miren qué sirvió!

Nuestra primera foto en Barcelona, un año después…

¿Y tú normal?

Recuerdo también que muchas de las preguntas que me hicieron fue ¿Normal que tu flaco salga o que tú te vayas de juerga? Y claro que es normal, lo contrario sería que dejaras de hacer cosas, cuando la idea es poder compartir en base a una confianza que existe entre los dos.

Una de las cosas que nos ayudó mucho durante este tiempo fue, La confianza, creo que sin eso, no hubiéramos podido pero él confiaba mucho en mí y yo en él.

Muchas veces me dijeron, una relación te debe hacer sentir feliz pero a la vez te debe dar tranquilidad y no fue hasta esa etapa, que lo entendí.

¿Y tú, no salías?

Obviamente, para que no crean que solo el señor salía de juerga, yo también, alguna vez de regreso en metro o bus a mi hogar, post reu, fiesta o salida por unas birras con mis amigos del Master o buenas amigas como Vane CSM (así es su user en Instagram), Javi me acompañó para que no me quede dormida y pueda llegar bien a casa.

Alguna vez hasta me ayudó a encontrar la dirección de mi hogar y es que a distancia uno aprende a confiar y sobre todo comunicarse.

¿Y no extrañabas?

Claro que extrañaba, lo extrañaba muchísimo y es que para hacerlo no hay tiempo que valga, uno extraña.

Una de nuestras primeras fotos en Barcelona, cuando Javi fue a darme el alcance al final de mi Master.

Por ejemplo, ahora que estamos en plena cuarentena, estamos juntos y agradecemos eso pero sé que muchas parejas no lo están y extrañar, querer abrazar, besar o decir cara a cara cuanto queremos / amamos a esa persona es normal y se entiende, les juro que los entiendo.

Pero una vez que pase todo esto y podamos volver a abrazarnos, darnos un beso y vernos cara a cara, recordaremos estos días o estos meses y diremos que habrá valido la pena.

¿Qué aconsejaría?

En base a esta experiencia estudiando fuera y teniendo una relación a distancia o para los que ahora están de lejos por el Covid-19, mi consejo sería paciencia, confianza, comunicación para los días buenos y malos y querer ponerle ganas por ambas partes.

Porque habrán días en el que uno estará más fuerte que el otro y apoyará, y otros días será al revés o en otros, ambos estarán bien y fuertes y podrán llevar la distancia de mejor forma.

Una vez que pase y vuelvan a estar juntos sabrán que todo ese esfuerzo y esas ganas valieron la pena o mejor dicho, valieron también: La alegría.

Sobreviviremos …

Así que para adelante como el elefante porque “Sin anécdotas no hay historias” y en algunos años podremos decir: “Esta relación sobrevivió a un año de distancia cuando estudié un Master en España” o “Esta relación sobrevivió a distancia en plena pandemia”.

Ahhh, ya ven que se lee bien.

Abrazo fuerte a la distancia.

¡Sobreviviremos!

Adeu.

La primera parte de esta historia, la puedes encontrar AQUÍ.

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